Teletrabajo: un punto fundamental a la hora de reducir la huella de carbono

Para las empresas y organizaciones el cálculo de la huella de carbono representa una referencia o punto de partida para iniciarse en el camino de lucha frente al cambio climático. Su registro, concientiza a las empresas del impacto que generan y permite orientar para implementar acciones efectivas para la reducción de emisiones y, en caso de no poder evitarlas, compensarlas a través de acciones simples y proyectos de compensación.

Las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero, para la mayoría de las empresas, derivan de los medios de transporte, traslado del personal y consumo eléctrico. Por este motivo, para reducir este aspecto es necesario implementar políticas consistentes. Así, surge el Teletrabajo o “Home Office” como una de las alternativas que permite reducir aquellos porcentajes significativos, que constituyen un punto clave en la toneladas de CO2eq que se liberan a la atmósfera. 

Implicancia del traslado

En primer lugar, el traslado del personal tiene gran significancia en la huella de carbono de la empresa ya que es directamente proporcional a la cantidad de empleados que asisten a la misma. A la hora de calcular las emisiones que representa este aspecto, se consideran los kilómetros recorridos por el empleado, el tipo de combustible y transporte, entre otros factores.

Según un estudio de 2015 realizado por Fraunhofer USA para la Asociación de Tecnología de Consumidores, el “trabajo a distancia reduce los kilómetros anuales recorridos por vehículo en un promedio de casi 2,300 kilómetros por persona que trabaja a distancia”. 

Por otro lado, Ualabee, una plataforma colaborativa de movilidad que permite a las personas encontrar la opción más rápida y segura para moverse en la ciudad, realizó el cálculo de CO2 emitido a causa de los traslados diarios a la oficina por parte de sus colaboradores. Como consecuencia, se planteó una estrategia de acción para disminuir las emisiones. La primera acción consistió en reducir los traslados a la oficina y además, brindar la posibilidad de realizar trabajo remoto. De esta manera, la reducción resultante con esta estrategia sostenible fue de 352,07 kg de CO2 mensuales, es decir, el equivalente a 16 árboles plantados. Así, según registraron, las emisiones se redujeron en un 50%.

En particular, para las empresas que midieron su huella junto a ALPA y cuya actividad principal es de oficina, verificamos que aplicando tan solo 2 días de home office, en promedio, se reduce hasta 40% las emisiones por traslado de empleados de la organización.

Implicancia del consumo energético

Otro factor fundamental en la huella de carbono es el consumo energético. En referencia a oficinas o despachos, el dato del consumo de un ordenador puede convertirse en un indicador especialmente importante en lo que se refiere al gasto de luz al cabo del año. Según Chc energía, un ordenador tiene un consumo de 2,2 kWh aproximadamente en 8 horas de trabajo. 

Si bien el consumo energético por parte del ordenador será similar en la oficina y en el hogar, encontraremos reducciones aplicando medidas en otras aristas que también requieren de consumo energético, como por ejemplo, incorporando la eficiencia energética como método de reducción, implicando disminuciones en el consumo eléctrico por parte de:

  • Iluminaria
  • Equipos de climatización
  • Ofimática
  • Equipos de cafetería

Implicancia de los residuos

Dentro de una oficina, el consumo de café, agua y variedad de refrigerios son acciones cotidianas para los empleados; Sin embargo, estas acciones generan una gran cantidad de desechos ya que frecuentemente traen asociados el uso envases y elementos descartables. Gracias a la experiencia de medición de diversos rubros de empresas dentro de Sello ALPA hemos determinado que realizando un día de home office es posible reducir en un 20% los residuos totales generados en una semana. 

A su vez, la generación de residuos se encuentra directamente relacionada con la cantidad de empleados dentro de la oficina, es decir, cuantos más empleados asistan al establecimiento, más residuos se generarán. Por esta razón, implementar teletrabajo algún día a la semana, es una forma de reducir notablemente dichos valores.

De esta forma, a todos los beneficios que trae aparejados el teletrabajo, se le suma el beneficio ambiental, reduciendo notablemente el impacto negativo de las actividades de una organización o empresa. Los efectos del cambio climático son cada vez más visibles, pero, es justamente a través de estas pequeñas acciones que las empresas y sus colaboradores pueden comenzar a emprender el camino de la carbono neutralidad, disminuyendo su huella de carbono empresarial. 

Si te interesó esta nota y querés aprender más del impacto de las distintas actividades al ambiente te invitamos a revisar nuestra página web: Sello ALPA Huella de Carbono.

Fuente:

Autora: Charo Blanco (Analista de Huella de Carbono Sello ALPA).

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *